martes, 4 de febrero de 2014

el oficio de molinero







El oficio de molinero ha sido siempre considerado un trabajo noble de tradición familiar que era transmitido casi siempre de padres a hijos, por lo que su aprendizaje se iniciaba desde muy joven. 
La finalidad del oficio de molinero es la elaboración de la harina, para ello es necesario el conocimiento de la base fundamental del oficio de molinero, que no es otro que el conocimiento del ciclo "TRIGO-HARINA-PAN". Las tres materias están ligadas y por tanto son de máximo interés para el molinero. Esta relación obliga al molinero a conocer las características de todas y cada una de ellas. No se puede saber de una sin conocer las otras. Si bien el más importante y vital es el trigo y es éste el que se debe conocer a fondo para obtener como resultado de la molienda una harina de calidad de modo que esta dé un pan también de calidad.

El molinero también debía cuidar los elementos mecánicos del molino:
-Controlar la entrada del agua al molino.
-Picar las muelas de piedra, rehaciendo las estrías, para lo que tenía que desmontar las pesadas ruedas, cuyo trabajo tardaba en realizarlo dos días, una sola persona.
-Revisar y reparar los elementos de madera.
-Reforzar la "pesquera" ante los destrozos de las crecidas.
-Limpiar el "caz" y los desagües.
Su jornada laboral tenía una duración de doce a catorce horas, si bien, según decía el marqués de la Ensenada, algunos molían día y noche. La vida del molinero estaba llena de largos días de tedio aunque su salud era víctima de enfermedades provocadas por la insalubridad del agua estancada en el "azud" y el polvo de la harina.

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